jueves, 3 de marzo de 2011

Tilsa: “Mi cuerpo me abrió las puertas de este negocio”

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“Me llamo Tilsa Marcela. Tilsa lo eligió mi mamá en homenaje a la pintora”, nos dice Tilsa Lozano, quien ha trabajado para el canal PlayBoy y tiene en su trasero a su principal argumento de belleza. Puestos a juzgar así, es bellísima.

“Yo me siento carnosita. Mi estructura ósea es delgada, pero hay dónde agarrarse”, nos dice Tilsa Lozano, la bella modelo que ha hecho de su trasero un tema de importancia nacional.

¿La piropean mucho?
Sí. Me han gritado: “¡Qué tal festival de nalgas!”. La que me gustó fue esta: “’Se te cayó el papel’. 'Qué papel’. 'El que te envuelve, bombón’” (risas). Otra: “'¿Te dolió?’. '¿Qué?’. 'Cuando te caíste del cielo’”. Pero yo creo salí de abajo (ríe).

¿Se siente especial?
Soy un buen ser humano; una persona supernoble, sencilla, solidaria, soy muchas cosas que la gente no cree. Y me preocupo por desarrollar mi lado espiritual y no lo voy a florear diciendo que leo Osho y que soy buda –porque también soy una histérica de mierda– pero trato de buscar un equilibrio, sobre todo por el mundo en el que estoy metida.

Es consciente de que su cuerpo es un instrumento...
Yo me considero una empresa. Sé que mi cuerpo me ha abierto muchas puertas, pero mi personalidad y lo que soy me ha llevado a mantenerme donde estoy.

¿Cree que la gente mira más allá de su cuerpo?
Creo que sí. He pasado de modelo a figura pública. Antes era una foto a la que nadie le importaba si se sentía bien o mal, pero hoy tengo el poder de comunicar y de transmitir ideas. Hay muchísimos hombres que me siguen porque soy bonita, pero hay muchísimas niñas, madres y mujeres que me corretean porque me ven como un modelo a seguir, y me escuchan pues soy una persona sencilla, normal, nada alucinada, que no me pinto el pelo ni me siento la cagada.

¿Cuánta ayudita le ha dado a su cuerpo?
Me hago masajes reductores, cosas que mejoren el drenaje linfático, pero la única operación que tengo es a mi busto, todo lo demás ha venido del cielo (ríe).

¿Le jode ser vista como un cuerpo, como un culo?
Para nada.

¿Qué más tiene para ofrecer?
Muchísimas cosas. Mi personalidad me ha ayudado mucho a llegar a donde he llegado. El culo y las tetas me abrieron las puertas de este negocio, pero mi personalidad ha hecho que me mantenga. Siento que le puedo demostrar a los demás que soy un ser humano como ellos, que pueden llegar a donde yo llegué. Los superdiseñadores peruanos me paraban choteando pues me decían que mi culo era demasiado grande, que tenía muchas curvas. Gracias a Dios mis padres me apoyaron. “Si es tu sueño, hazlo”, me dijeron.

¿Qué quería ser de chica?
Ay, siempre he sido una puticlub, siempre me han gustado las plumas y las lentejuelas, el exhibicionismo, las fotos (risas). Mi mamá pensaba que yo iba a ser vedette. Si pedían una foto, yo era la primera en posar. ¿Sabe cómo me castigaban? Prohibiéndome usar minifalda y poniéndome un pantalón. Yo lloraba… y solo tenía cuatro años (risas).

Su madurez sexual también fue temprana...
No. Soy bien contradictoria porque soy bien coqueta: yo le coqueteo a usted, al perro y al árbol, pero a la hora de la hora soy tímida. Soy exhibicionista pero reservada.

Es una provocadora...
Sí, me lo han dicho un montón de veces. Pero es mi naturaleza.

¿Y cuando alguien le gusta?
No soporto que me gileen. Para llegar a mí tienen que ser primero mis amigos. Nunca he salido a la primera con nadie, me encantaría hacerlo pero soy rochosa.

¿Cuántos enamorados ha tenido?
Unos cinco, pero que considere enamorados, enamorados, solo uno.

¿Cuántos amantes ha tenido?
Varios. Más de cinco (risas).

¿Ha tenido muchas aventuras de una noche?Ninguna. Se lo juro. Mis amigas me dicen: “Si yo tendría ese cuerpo lo regresaría a casa todo roto después del fin de semana” (risas), pero no me nace ser así. Me es tan fácil conseguir a los chicos, que no me gusta. Yo prefiero los retos, que haya coquetería y que las cosas demoren en llegar.

¿Es una buena amante?
Me dejo llevar. No me gusta la monotonía. No hay límites, y, ojo, no soy sadomasoquista pero una jaladita de pelo no viene mal de vez en cuando. Soy muy sexual pero también muy especial: necesito motivación, tener a la persona indicada… y eso no pasa con frecuencia. Y el tamaño sí importa (risas).

Es una diablita...Sí. Soy jodona, diablita. Me gusta ponerme un vestido cortito, tener las tetas afuera y mostrar el culo, pero eso no me hace ser una chica fácil.

El tema más importante de estos días es su celulitis...
Yo he dicho que hay cosas más importantes que saber si tengo o no celulitis en el culo. Estoy panzona y tengo celulitis, sí, pues, y qué, soy un ser humano.

¿Cuántos años más de vida le da a su trasero?
Tengo culo para rato (risas).





Por: Gonzalo Pajares C.
Fuente: Perú21

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